Con un título (el de esta entrada) procedente de una serie de televisión, que os animo a que adivinéis (no es nada rebuscado), comienza la andadura de este blog. Un blog con un nombre extraño, pero no podía ser de otra forma si quería estar en consonancia con su autor. Había que crear una marca de impacto, bueno, una marca en realidad, y que fuese una sola palabra. Hablar de marcas no significa que esto sea un blog comercial, más que nada porque no soy el mejor vendedor del mundo, y sobre todo porque soy un modesto estudiante. Es simplemente que me gusta crear nombres nuevos por muy absurdos que sean.
Así, volviendo al nombre, tal y como iniciaba este primer mensaje, he de decir que aunque su historia se remonta a más de 2 años atrás, como toda buena historia merece ser contada ante un buen café o un buen manjar en general, pero como ni es una buena historia ni la tecnología se ha desarrollado lo suficiente como para degustar cibercafés, como mucho construirlos y las paredes de estos no tienen pinta de ser muy sabrosas, diremos solo que proviene de la hábil contracción (sí, qué hábil…) de traducción y mundo y bueno, la letra 'X' es un nexo de unión perfecto tanto visual (solo hay que fijarse en la forma de la letra 'X') como conceptualmente así que ahí está uniendo ambos vocablos. Por tanto, no es difícil de imaginar que el mágico mundo de la traducción será nuestro punto de partida hacia un incierto destino, aunque trataremos de describir los paisajes que nos acompañarán en nuestro viaje.

A veces Siempre es complicado abrir un blog, no sabes muy bien qué decir, pero te ves obligado a escribir un mensaje de presentación. En esa misma situación estoy en este momento, me veo en la necesidad de anunciar las intenciones de este blog, que no pueden ser otras que las de su autor (o autores). Este blog estará vinculado totalmente a la traducción y a los idiomas, que me interesen a mí, claro. Intentaré abarcar temas centrados en la profesión del traductor al igual que curiosidades lingüísticas, entradas sobre el dominio de nuestra propia lengua desde un punto de vista filológico (¡malpensados!) e incluso aspectos relacionados sobre el aprendizaje de idiomas. Así, será inevitable que aparezca alguna entrada relacionada con el japonés y las diferentes perspectivas desde las que se puede aprender este fascinante idioma.

Sobre mí, diré que soy un estudiante de Traducción e Interpretación de la UMU, de un curso indeterminado, aunque más cerca del final que del principio, y será desde esta perspectiva desde la que trataré desde este espacio de hablar de lo que he aprendido, lo que me gustaría que me hubiesen enseñado, consejos sobre diversos aspectos traductoriles… Aunque más que nada será un lugar de aprendizaje por mi parte, en el que espero que colaboréis si os interesan, aunque solo sea un poquito, los idiomas. Evidentemente, esto no sería posible sin mucha gente que me ha animado a hacer esto  y a la que estaré agradecido (y de hecho, si no me hubieran regalado un dominio, hubiera colaborado en otro blog), y hasta es posible que incluso alguna persona publique por aquí también sus propias entradas. Pero no nos adelantemos en el tiempo, más que nada porque tengo mi DeLorean en el taller. Todo eso será más adelante y solo si logro mantener cierta continuidad e interesar a alguien.
 

Con poco más que decir salvo que espero que sepáis perdonarme mis errores, nos vemos en la próxima entrada que será sobre la experiencia no profesional y que espero que sea de vuestro interés.

He vuelto al mundo de los blogs
¡Cariñooo, ya estoy en casa!