Cuando un traductor sale de la universidad y no para volver al día o a la semana siguiente, sino porque se tiene que enfrentar a la búsqueda de un empleo o incluso ya desde mucho antes, cuando ve que entra en la recta final de su primera etapa de formación (un traductor nunca deja de formarse), es posible que vea que no tiene experiencia significativa que aportar. En algunos casos, si ha tenido mucha suerte, sobre todo en según qué universidades, habrá logrado estar unas semanas como becario en prácticas para alguna empresa del sector, pero incluso en esos casos a veces no es suficiente y en muchos otros, que son por desgracia mayoría, su experiencia laboral, o simplemente su experiencia fuera de la universidad (en eso que se conoce como mundo real) es cero, un papel en blanco, tan blanco que haría llorar de emoción al payaso de Micolor.

La experiencia, divino tesoro (era así, ¿no?), es eso que nos permite ver lo torpes que fuimos una vez. Esta experiencia fruto del aprendizaje no se trata solo de un trofeo, un distintivo que poder lucir en un trozo de papel como pudiera ser el currículo, sino sobre todo una manera de enfrentarse a los problemas del mundo real cuanto antes, una forma de poder empezar a adoptar los automatismos, de descubrir las mejores fuentes de consulta y de empezar a sorprender a la gente con nuestro trabajo. Pero mucho más importante que todo eso es poder disfrutar de lo que hacemos, de mirarnos al espejo y ver una sonrisa de satisfacción porque nos gusta lo que estamos haciendo y además estamos aprendiendo en el camino. ¿Hay algo mejor que estar orgulloso por el trabajo de uno mismo? Bueno sí, que además nos paguen, que esos motivos para estar orgullosos sean ciertos y que nos feliciten, pero todo llegará.

Desde mi posición como estudiante, cuando empecé a tener la necesidad de esbozar ese dichoso curriculum vitae que tantas pesadillas provoca, el primer gran problema con el que me topé fue que no sabía qué poner en la experiencia laboral. Sí, era un estudiante y la inexperiencia va de soi, pero aunque no fuesen trabajos importantes consideraba de valor incorporar algo significativo a ese documento. Los estudios son importantes pero sin una experiencia que destacar es como saborear una comida sin perejil (Arguiñano, ¿qué haces aquí? ¡Deja de colarte en mi blog!). Por eso me vi inmerso en la búsqueda de fórmulas por las que poder traducir desde casa, ganar experiencia y tener muestras de mi trabajo. En cualquier caso, aunque hemos hablado varias veces del currículo, no nos ceñiremos solo a las más pragmáticas para este tipo de documentos, sino a todas aquellas que nos sirven para ganar experiencia sin que sea un empleo propiamente dicho, porque sobre empleos remunerados hablaremos en otra ocasión.
 

A continuación las formas más destacables de adquirir ese bagaje:

 

  • ONGs: Por todos es sabido que en muchas organizaciones buscan voluntarios que quieran colaborar de forma desinteresada con inestimables labores sociales. Como traductores tenemos la posibilidad de colaborar con este tipo de organizaciones traduciendo textos gratuitamente. Puede ser una forma alternativa de colaboración si nos sentimos comprometidos con la labor de una organización aunque, por supuesto, nada nos impide colaborar con una ONG de más de una forma. Existen infinidad de ONGs y además hay unas cuantas páginas que se encargar de canalizar la necesidad de traductores de estas asociaciones y a las que puedes recurrir si no tienes una ONG preferida o con la que estás más comprometido no necesita ningún traductor en ese momento, lo que deberías comprobar previamente contactando con ellos.

    Si no sabes por dónde empezar, desde aquí te sugerimos algunas páginas:
    Global Voices
    Hacesfalta
    Idealist
    International Alliance of Inhabitants
    International Children's Digital Library
    The Rosetta Foundation
    Translations for Progress
    Translators For Kids (inactivo)
    UN Voluntarios
    VolunteerMatch

     

  • Conferencias: Parafraseando un clásico diremos que hay un montón de conferencias ahí fuera (de nuestra pantalla), pero también dentro. Y es que hay toda una serie de páginas que se dedican a crear subtítulos para aquellos que quieren seguir aprendiendo, y para eso estamos nosotros, para ayudar a esas personas que no tienen la suerte de conocer un idioma lo suficientemente bien como para entender el contenido sin subtítulos. La gran conocida de este sector es la plataforma TED, con una gran cantidad de conferencias disponibles sobre ideas que vale la pena difundir, y que se basa en la tecnología de dotSUB para poder añadir subtítulos a los vídeos.

    Traducir conferencias es una gran oportunidad no solo de adquirir esa experiencia tan necesaria sino también de aprender mientras traducimos de otros temas no directamente relacionados con la traducción. Y es que lo bueno de la traducción es que se aprende muchísimo, es tal la variedad de textos, medios y fuentes con la que el traductor se encuentra y sobre los que a menudo tiene que investigar que a la fuerza aprende en el proceso. Esto ocurre incluso para los traductores más especializados y familiarizados con un tema. Si lo que quieres es traducir y aprender sobre nuevos temas esta es una opción que no suena nada mal, ¿verdad?
     

  • Videoclips: Aunque quizás no sea la forma más habitual de dar rienda suelta a nuestra creatividad, hay muchos vídeos musicales que podemos subtitular. ¿Qué voy a decir sobre canciones? Music is in the air. La música está presente en nuestra vida diariamente, queramos o no. Salvo que estemos en plena naturaleza, en un monasterio o en un concierto de Justin Bieber, la escucharemos. Todos tenemos nuestras canciones y grupos favoritos y ya hemos visto la calidad de muchas de esas traducciones, o peor aún, no hemos visto nada porque nadie se ha animado a subtitularlas, así que, ¿por qué no le haces un favor al mundo musical y traduces estas canciones? Seguro que si a tus conocimientos del idioma le sumas un tema musical que es de tu agrado, es muy probable que logres un gran trabajo. Si no al principio, sí tras unos cuantos intentos, aunque si lees este tipo de artículos significa que te preocupas por hacerlo bien y creo que así lo harás. Además, es un mundo bastante agradecido, créeme que el nivel no es muy alto, hay tales aberraciones pululando por ahí que habría que reiniciar internet para borrar millones de vídeos que circulan por la red, así que seguro que elevarás el nivel y de paso quizás descubras o nos descubras algo más sobre música.

    Para esta labor contaremos, entre otras herramientas, con la ya mencionada página de dotSUB para los que no se quieran complicar la vida con labores técnicas y con Aegisub para los más expertos.
     

  • Wikipedia: La Wikipedia es una gran fuente de conocimiento… o debería serlo. Casi todas las entradas disponibles en nuestro idioma proceden de traducciones de la versión en inglés de Wikipedia, así que colaborar con esta plataforma de conocimiento es bien sencillo si conoces esta lengua o alguna otra porque, evidentemente, los temas culturales propios de un determinado país estarán más detallados en la versión de la Wikipedia de ese país que en la versión en inglés por mucho que sea esta la que tiene la mayor cantidad de artículos. Así que si no te ves capaz de traducir desde el inglés pero sí desde otro idioma no es un problema, es más, es un punto de valor añadido porque la gran mayoría de traductores tienen este par de idiomas. Tal y como comenta Vincent Torres en los comentarios, no estamos restringidos solo a la Wikipedia, hay otras muchas enciclopedias temáticas de tipo colaborativo disponibles en varios idiomas y que necesitan traductores. Sea cual sea la enciclopedia que elijas, al igual que en las conferencias, esta es la plataforma ideal para aprender a la vez que trabajamos en algún tema que nos interesa.
     
  • Fansubs: Cuando hablamos de fansubbing no nos referimos solo a los fansubs de anime japonés, aunque probablemente al usar este término sea lo primero que nos venga a la cabeza. Este vocablo puede englobar a los subtítulos hechos por fans de la mayor parte del contenido audiovisual de cierta duración. Traducir (subtitular) series de televisión o películas no requiere de unos grandes recursos, siendo el más notable el caso de los subtítulos para series de televisión, sobre todo americanas (aunque seguro que encuentras alguna serie en el idioma que domines) que se han popularizado en los últimos años y en los que una misma persona se encarga de traducir y ajustar los tiempos. Su facilidad viene por lo simple del proceso y los pocos pasos (traducción y ajuste de tiempos) de los que consta ya que en este caso se suelen distribuir solo los subtítulos, siendo el propio usuario el que debe buscar el archivo de vídeo.

    Por el contrario, en el caso de los anime japoneses, los fansubs suelen constar de equipos de varias personas que se dividen las tareas de búsqueda y descarga de RAWS, ajuste de tiempos, traducción de subtítulos, karaokes, corrección, compresión, distribución… Si sabes japonés los fansubs llamarán a tu puerta con una caja de magdalenas o con un poco de cloroformo y una cuerda (según el estilo de reclutamiento del fansub) porque en el mundillo hay muy pocos traductores que tengan un nivel suficiente de japonés para traducir desde este idioma. Eso por suerte o por desgracia, permite que teniendo conocimientos de otros idiomas, generalmente el inglés, puedas traducir tomando como base los subtítulos de otros grupos de habla inglesa. También se puede traducir de grupos que traducen a otros idiomas pero en muchas ocasiones las traducciones son también desde el inglés con la consecuente pérdida por la doble traducción.

    Pero los fansubs no se dedican solo al subtitulado de películas y series, también los hay especializados en el octavo arte. Se dedican a la traducción de manga y cómics en general, en lo que se denomina scanlation, término formado a partir de la contracción de scan (escanear) y translation (traducción). Un mundo apasionante el de los fansubs y los subtítulos de series y películas, ¿no? A mí desde luego me parece uno de los más atrayentes.

    Sea como sea, aquí tenéis algunas referencias por las que empezar:
    Anime Rakuen
    Animesubs
    Menudo-Fansub
    Solosubtítulos
    Subtítulos.es
    Submanga
    Tanoshii Fansub
     

  • Romhacking: @PMStrad, el famoso tuitero y bloguero ya ha hablado en infinidad de ocasiones de este tema, de hecho, yo he de confesar que seguía a su grupo de traducciones, Sayans Translations, y jugué a alguna de sus ROMs y también a las de otros grupos como Paladin Knights o Ereza Translations y otros tantos que mi memoria ya no alcanza a recordar. Pues bien, si hoy en día yo necesitase un traductor para algún trabajo y supiese que un traductor de esos grupos ha convertido esa afición en una forma de ganarse la vida, sin duda lo contrataría. Evidentemente, esto sería una carambola del destino que es muy rara que se dé, pero lo que quiero decir es que el mundo del romhacking es uno de los más bonitos y apasionantes y que mejor permite desarrollar y mostrar nuestro potencial

    Es uno de los mundos más agradecidos porque es bastante impresionante ver cómo se modifica un juego y lo puedes jugar con esas modificaciones. Parece algo mucho más virtuoso que una simple traducción de una película. Y además, es un tipo de trabajo que fomenta la creatividad, permite dejarnos innovar y hacer la caracterización según la forma de hablar de ciertos personajes, desarrollar un vocabulario propio para estos, traducir juegos de palabras y chistes en general… Esto ocurre sobre todo en los juegos tipo RPG o con una gran cantidad de texto en cuanto a la historia. Por eso, también es necesario que tengamos en cuenta el tiempo que queremos dedicar y saber si seremos capaces de traducir tal cantidad de texto. Pero si lo hacemos bien, el resultado puede llegar a ser asombroso.

    Para traducir juegos no solo está el método del romhacking, también hay juegos abandonware, o aún mejor, freeware o de código abierto que buscan traductores y requieren de menos conocimientos técnicos puesto que es el propio programador el que proporciona las herramientas de traducción y no hay que recurrir a la ingeniería inversa (salvo en el primer caso).
    Si te interesa el tema, no puedes perderte la página de Romhack hispano, el Manual de traducción de videojuegos ni Romhacking.net.
     

  • Software: El mundo del software quizás no permita mostrar tanto nuestras capacidades como traductores pero sin duda también es una buena opción por la gran cantidad de software libre que hay disponible en la red. Hay tal infinidad de proyectos con la que podemos colaborar y no solo eso, sino que también tenemos la suerte de contar con plataformas que se encargan de recopilar estos proyectos que buscan traductores. El problema de este tipo de traducciones es la falta de contexto y la abundancia de tecnicismos informáticos en muchas ocasiones, aunque si conocemos el programa no debería de suponernos ningún inconveniente. Además, las variables pueden ser otro inconveniente por ser difícil saber a qué pertenecen y cómo colocarlas pero por otra parte es una magnífica oportunidad de empezar a familiarizarnos con ellas. Otro problema de este tipo de traducciones es la continua salida de versiones, que puede hacer que un programa ya tenga partes traducidas o que habiendo traducido tú una versión determinada, en el futuro se encargue o se te adelante otro traductor, no siendo un indicador de tu trabajo, ya que solo serás un cotraductor. En cualquier caso para esto hay alguna solución que mencionaré en el futuro, pero que básicamente se reduce al uso de una hoja de cálculo con la información.

    Tenemos que tener en cuenta que podemos interesarnos en traducir (o mejorar la traducción, aunque a esto le dedicaremos un tema aparte) algún programa que usemos, siempre y cuando sea software libre o al menos su autor no se lucre, porque no queremos que se aprovechen de nuestro trabajo, ¿no? Por supuesto, es muy distinto si tenemos la suerte de que alguna de estas empresas de software de pago o con publicidad nos ofrece hacernos cargo de una traducción a un precio razonable y nos vemos capaces de hacerlo, pero desgraciadamente esto no sucede muy a menudo en esta etapa, aunque siempre se puede intentar. 

    Recursos destacados:
    KDE Localization
    Launchpad
    OpenOffice.org Localization Project
    Pootle
    Transifex
    Translation Project

     

  • Aplicaciones para móviles: He querido hacer una categoría aparte porque este es un mundo con un crecimiento exponencial y una necesidad constante de traductores, sobre todo en las dos grandes plataformas, iOS y Android, aunque tampoco se pueden perder de vista a las aplicaciones pertenecientes a Windows Phone o incluso al moribundo Symbian. Hay tal cantidad de programas y juegos gratuitos y sin publicidad en estas plataformas que tenemos todo un mundo para elegir. La gran ventaja de estas aplicaciones es que suelen contener una cantidad de texto mucho menor que el software para ordenador y así no es difícil poder traducir una aplicación por completo nosotros mismos y poder decir en nuestro currículo que nosotros tradujimos tal aplicación. Además, en este campo el vocabulario no suele ser muy especializado, porque estas aplicaciones se caracterizan por ser aplicaciones cotidianas y muy sencillas.
    Podemos buscar en los repositorios de Android, iOS, Windows Phone, entrar en las páginas webs de esas aplicaciones y ver si hay algún apartado para colaborar con la traducción, o enviándole directamente a su autor un mensaje a través del formulario de contacto.
     
  • Libros: Hemos hablado de cómics y manga pero no hemos mencionado que también podemos traducir libros de dominio público ya sea porque fueron publicados con esas condiciones inicialmente o porque sean obras que hayan pasado al dominio público debido a que hayan transcurrido la cantidad suficiente de años desde la muerte del autor. También podemos traducir libros cuyos derechos no hayan sido adquiridos por ninguna editorial dedicada a la publicación en el mercado español o el mercado al que nos queramos dirigir. Traducir libros es una ardua tarea que en general exige una gran creatividad como traducción literaria que es. Quizás sea atreverse con uno de los «rivales» más difíciles si no tenemos experiencia, pero si nos interesa, cuanto antes demos esos primeros pasos, antes empezaremos a aprender sobre ese tipo de traducción.

    Si te gusta la literatura y además eres aficionado a escribir tus propias historias partes con ventaja sobre el resto de traductores, así que no es mala idea aprovechar estas aptitudes para traducir una historia, o un simple capítulo, sin por supuesto, dejar de lado de los relatos cortos, porque en ocasiones traducir un libro completo puede llegar a ser tan gratificante como agotador. Al fin y al cabo, no olvidemos que esto lo hacemos por nosotros, aunque si en el futuro nos sirve como muestra de nuestro trabajo, perfecto.

    Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes unos enlaces que pueden servirte de inspiración:
    Digital Book Index
    Feedbooks
    Google Libros
    Project Gutenberg
    Public Domain Archive and Reprints Service
     

  • Webs: También se necesitan traductores para páginas webs porque si hablamos de internet, hablamos de millones de páginas web que no están en nuestra lengua y que en muchos casos buscan traductores. He de decir que no soy muy partidario de las costumbres que parecen haber adoptado ciertas páginas web como Facebook o sobre todo Twitter en cuanto a elegir traductores no profesionales. En muchos de estos casos estas traducciones dejan mucho que desear, pero no deja de ser una vía más para adentrarse en el mundillo y no todas las webs que necesitan de nuestra ayuda son redes sociales que ganan millones de dólares o pretenden ganarlos, sino que hay otras muchas webs sin ánimo de lucro que agradecerían nuestra ayuda para transmitir su mensaje, solo tenemos que contactar con sus webmasters.

No hace falta que diga (pero lo voy a decir porque soy un pesado:D) que algunos de estos trabajos no son todo lo legales que nos gustaría, aunque en general en las actividades aquí mencionadas se respeta al poseedor de los derechos o al autor de la obra en general, bien es cierto que traducir un libro o un juego cuyos derechos no poseemos no deja de ser ilegal o cuando menos alegal (aunque jurídicamente este término no tenga sentido). Aquí debe entrar en juego nuestra ética (¿he oído juego? Apuesto 100 euros al rojo), y si bien tenemos que saber que lo que hacemos no es legal en muchos de estos casos, si no hacemos daño a nadie traduciéndolo no creo que nos deba suponer un obstáculo. ¿Realmente se hizo algún daño cuando los grupos de romhacking de la época tradujeron el Chrono Trigger al español?, una obra maestra que sin su ayuda nunca la habríamos podido disfrutar en nuestro idioma. ¿Y aquel que tradujo un libro que nunca llegó a ser editado en España? ¿Y si hablamos de fansubs que tradujeron una serie mientras que no llegaba al mercado español, popularizándola? No me parece que sea precisamente daño lo que hacen estas actividades. Por mucho que no sea legal siempre que se tenga una ética profesional no veo el problema aunque podemos volver sobre este debate en el futuro que es uno de los más polémicos desde la penetración a gran escala de internet.

Aquí he reseñado las principales actividades a las que podemos dedicar nuestro tiempo, pero hay muchas otras como pueden ser la traducción de noticias, artículos de blogs, reportajes de prensa o revistas, adaptación de anuncios que aunque sus autores no busquen una traducción para publicarla en su propio medio, nosotros mismos podemos decidir que esa información merece ser compartida en el idioma de Cervantes (y de mi vecina del quinto, que también tiene derecho a compartir idioma con Cervantes, que siempre se lo apropia él todo, ¡hombre ya!).

Y hasta aquí mi primera entrada que espero que os haya interesado y sea la primera de muchas más. Recordad que podéis seguirme en Twitter: @Pcsl. Y por supuesto, me gustaría saber vuestra opinión. A vosotros, ¿qué os parecen estos métodos? ¿Habéis traducido desinteresadamente? ¿Os gustó la experiencia?