Hace unos días este blog superó el mes de vida y para que siga así, vivo, habrá que continuar escribiendo de vez en cuando… o al menos eso dicen las amenazas que he recibido. Atrás queda un largo periodo de exámenes en el que finalmente todo ha salido (razonablemente) bien :). Aunque tenía y tengo otras entradas en mente, de lo que voy a hablar hoy es de un evento que tuvo lugar el viernes pasado: las Jornadas de transición al oficio de traductor e intérprete.

Estas jornadas, que en realidad duraron un solo día, tuvieron lugar en la Universidad de Alicante el pasado viernes 3 de febrero. En dichas jornadas se pretendía dar una visión global sobre el panorama de la traducción y una serie de consejos de cara a iniciar nuestra actividad en dicho sector.No solo se enfocaban a licenciados o graduados, sino que muchos de los consejos nos hablaban ya de las actitudes, los consejos o las actividades que se podían tomar en consideración desde el mismo momento en el que se es un alumno oficial de esta titulación. Todo esto estuvo salpicado con una buena dosis de curiosidades y de humor, lo que el público agradeció.

El programa oficial incluía a nueve conferenciantes distintos, unos más conocidos que otros, pero sin duda todos nos dejaron información importante. Por eso, como la información fue muy útil y es posible que muy pronto desaparezca de nuestra memoria a corto plazo es importante recordar lo dicho para poder aplicarlo día a día, y para ello no creo que sea mala idea plasmarlo en este rincón de internet.
Es posible que mi memoria o mi imaginación me juegue una mala pasada (porque me odian y se la tengo jurada) como algunos precedentes indican, pero intentaré transmitirlo todo con la mayor fidelidad posible. Es cierto que mis anotaciones recogen lo dicho como puntos bastante inconexos y sin una narración clara pero voy a intentar darle la forma que creo que cada conferenciante le dio. Y es que resulta bastante aburrido leer una serie de puntos más o menos relacionados, que si bien contienen la información importante, son mucho más fáciles de olvidar. Y ahora, sin más dilación, vamos con el primero de ellos: Pablo Muñoz Sánchez.

Pablo optó por un estilo de presentación basado en imágenes y palabras o frases breves. Las imágenes eran bastante llamativas, hasta el punto de que cuando aparecían proyectadas el público reaccionaba inmediatamente, generalmente con risas. A pesar de que Pablo confesaba minutos antes estar nervioso, no se le notó nada durante la presentación y fue todo un éxito. ¿No lo crees? Pues para convencerte, ¡vayamos a la presentación en sí!

El tema era: «Hay vida más allá de la facultad» (y creo que no se refería a los bares de dichas facultades). El conferenciante dividió su exposición en dos partes: cómo llegó a ser traductor y lo que podemos hacer nosotros para serlo.


1. Cómo llegó a ser traductor

Este famoso bloguero ha conseguido posicionarse como uno de los traductores más conocidos y destacados de nuestro país, ¿pero cómo ha llegado hasta ahí? Pablo nos quiso contar el secreto de su éxito. (que consistía en asistir a todos los saraos posibles de traductores a los que va Xosé Castro, administrarle un potente somnífero que lo dejaba agotado durante varios días, y así aprovechar ese momento de debilidad para robarle sus clientes más valiosos. Así nos lo reconoció con una sonrisa de oreja a oreja mientras Xosé dormía misteriosamente.) Por eso nos narró su vida, para que viéramos que el camino no fue fácil y que él también tuvo dudas y miedos como nosotros.

En 1985 Pablo Muñoz Sánchez vino al mundo en Almería. El tiempo pasó (mientras maquinaba su cruel plan contra la humanidad) y cuando alcanzó los 14 años de edad, le picó el gusanillo del romhacking y empezó a traducir videojuegos por placer, principalmente en el grupo Sayans Traductions. Pablo pudo poner en práctica tres de sus grandes pasiones: la informática, los videojuegos y la traducción. De esa forma fue parte muy activa de dicho grupo y publicó unas cuantas traducciones hasta 2008, cuando el grupo se disolvió oficialmente.
Pero no nos adelantemos en el tiempo, años antes, en el 2003, Pablo estaba finalizando sus estudios en el instituto y tenía que decidir lo que iba a estudiar. Él ya casi estaba convencido para estudiar informática pero su madre le sugirió que estudiase Traducción e Interpretación. Aquel joven ya había traducido videojuegos y su madre pensó que quizás la idea le resultaría interesante. Pablo, consciente de que las madres son muy sabias empezó a contemplar las posibilidades de este nuevo mundo que se abría ante él. Le atraía mucho la idea y logró entrar en la Universidad de Granada ese mismo año aunque no lo hizo a la primera, tuvo que esperar al mes de septiembre para conseguirlo. Una muestra más de que la certidumbre nunca estuvo presente en esta historia.

Por supuesto, logró entrar y ya era oficialmente un alumno de dicha titulación. Le gustaba lo que hacía y eso hizo que en su paso por la carrera le fuese bien. Pablo no estaba arrepentido de su decisión y además supo compaginar a la perfección sacar su titulación adelante y tener tiempo para poder divertirse. No os creáis que él era un fuera de serie en cuanto notas, incluso tuvo algún problema para aprobar alguna asignatura. Por eso, no es realista pensar que por obtener peores notas vais a ser peores traductores o por no tener vida social para sacar mejores notas vais a ser mejores desempeñando este trabajo. En 2004 solicitó una beca Erasmus para ir a Dublín y finalmente en 2007 Pablo pasó a ser Licenciado en Traducción e Interpretación. Él como casi todos en ese momento tenía algo de miedo porque no sabía lo que le esperaba al terminar la carrera no había ninguna señal que le garantizase un buen porvenir, quizás solo su propia determinación. Así que vosotros tampoco debéis tener miedo a lo desconocido, porque puede ser que de la misma forma que a él le ocurrió, os aguarde un futuro brillante aunque ahora solo veáis oscuridad.

Nuestro conferenciante, anteriormente había pasado unas vacaciones de Navidad maquetando y revisando un texto por encargo de un profesor. En aquel momento no le hizo ni pizca de gracia pero tiempo más tarde le serviría para acceder a un trabajo como becario de informática en su facultad ya que necesitaban a alguien con esas habilidades. Además, en esa época conocería a Begoña Martinez que estaba gestando la idea de fundar la empresa Matiz Soluciones Lingüísticas y quería contar con sus servicios cuando esta iniciase su andadura. Mientras tanto como necesitaban un traductor en el Servicio de Traducción Universitario de la Universidad de Granada, preguntaron a Begoña si les podía recomendar a alguien, y así lo hizo. Como podéis imaginar la persona a la que recomendó fue Pablo.

Tiempo más tarde, recibiría una llamada de AbroadLink ya que habían recibido buenas referencias de él y de su blog. Curiosamente en aquella empresa tuvo que traducir un texto de 60 000 palabras sobre perforadoras aunque lo único que sabía es que las perforadoras se encargaban de perforar. Esto le sirvió para entender los textos de un museo petrolífero en Stavanger (Noruega) al que entró por casualidad en un viaje que realizó el verano siguiente. Aquello cobraba algo de sentido.

Tras unos meses en AbroadLink se daría una situación parecida, en el departamento de Recursos Humanos de Nintendo se fijaron en él, ya que habían tenido muy buenas referencias. Por supuesto, que su blog fuese tan popular también ayudó. Aquello no le sirvió para entrar directamente en Nintendo, pero sí para que se interesasen por él y le ofreciesen hacer una prueba de traducción. Evidentemente, los conocimientos que adquirió durante aquellos años en los que tradujo videojuegos le sirvieron para que la prueba le resultase más sencilla. Es posible incluso que si no hubiera sido romhacker, no hubiese logrado pasar la prueba (porque, claro está, la pasó). Allí estuvo dos años en los que disfrutó muchísimo traduciendo videojuegos pero decidió abandonar su puesto interno tras ese tiempo. ¿Por qué? Hay que tener en cuenta que los traductores en la sede en Frankfurt vivían en una especie de burbuja porque pasaban la mayoría del tiempo en un entorno artificial, es más, Pablo tras dos años seguía sin hablar bien alemán. Eso añadido al hecho de que en Alemania la vida social y nocturna no es ni remotamente parecida a la de aquí (y que la española cuando besa es que besa de verdad) y que Pablo sentía que aún tenía mucho que vivir y aprender y no quería estar ligado ya para el resto de su vida a algo fijo, le llevó a asentarse en Madrid como trabajador autónomo, de lo que no se arrepiente porque él ahora es feliz.

Esta es la simple historia de un traductor, uno que es muy conocido por todos nosotros, sí, pero que al igual que muchos de los que estamos leyendo esto ahora mismo, no sabía lo que se iba encontrar al licenciarse. Quizás no era el que más destacaba de su promoción pero luchó por lo que quería y tomó muchas decisiones que en su momento le hacían dudar, y que al pasar los años se revelaron como unas excelentes decisiones. Y es que con el paso de tiempo todo empezó a cobrar sentido: los puntos se conectaron. Si Pablo no hubiese sido un romhacker, su madre no le hubiese sugerido estudiar esta carrera. Si no hubiese realizado aquel encargo para su profesor no habría entrado como becario en su facultad. Sin esos conocimientos que adquirió al traducir videojuegos quizás tampoco habría pasado la prueba de traducción de Nintendo. Si no hubiera decidido abrir el blog quizás no sería tan conocido y yo hoy no estaría escribiendo estas líneas.

A pesar de que ahora no lo veamos claro, nuestras decisiones marcan nuestro destino, y aunque ahora todo parezca una nube oscura que revolotea a nuestro alrededor, eso no significa que no estemos tomando las decisiones correctas, es solo que no sabemos verlo en este momento.

Todo eso está muy bien, pero…

2. ¿Qué hacemos nosotros?

Nosotros podemos seguir unos consejos útiles que el conferenciante nos recomendó:

  1. Tener pasión. Has de luchar por lo que te gusta. No importa lo que sea pero hay que tener pasión. Si estás convencido de que la traducción es tu pasión, adelante, pero si tienes dudas quizás deberías plantearte si hay alguna otra cosa que te llene más. Incluso puedes buscar eso que te gusta y que te puede ser muy útil a la hora de traducir. Quizás seas un apasionado del motor o te encante ver documentales de animales en La 2. Todo eso te puede ayudar a ser un mejor traductor, de especializarte y de tener algo que te diferencie del resto.
     
  2. Buscar contactos. Los traductores, sobre todo los que empiezan y no tienen una cartera de clientes, están casi obligados a tener presencia en las redes sociales para ser visibles. Hoy en día si no estás en internet tienes un gran problema. Y por internet nos referimos a estar presentes en redes sociales como Twitter (muy importante), Linkedin o incluso Facebook. Por supuesto también es muy importante tener una página web propia o un perfil con nuestro currículum en internet.
    Casi tan importante como lo anterior, es aprovechar ciertos eventos como las propias jornadas para conocer gente y para darse a conocer, ya no solo porque nos puede servir para conseguir trabajo o para mantenerlo pasándoselo a un colega cuando estamos saturados, sino porque socializar mola (esto lo digo yo xD).
     
  3. No temer al ordenador. ¿Qué es un taxista sin taxi? Pues lo mismo que un traductor sin ordenador. Es obligatorio estar familiarizado con él y perderle el miedo. No hablamos de crear nuestros propios programas o de conocer los entresijos de una base de datos, pero sí de tener ciertas destrezas básicas y de dominar los programas ofimáticos y las herramientas de traducción. Debes familiarizarte con la que probablemente será tu herramienta de trabajo y que sin duda te facilitará mucho tu labor (la mayoría de las ocasiones).
     
  4. Salir al extranjero. Las posibilidades que se nos brindan hoy en la enseñanza universitaria no son para menospreciarlas. Si podemos deberíamos irnos al extranjero, sobre todo a aquellos países con lenguas con las que nos interese practicar (y creo que se refirió a los idiomas y no al músculo, aunque puede que a ambos…). Hay que salir de nuestra zona de confort y afrontar esos retos aunque en un principio no nos atraigan. En el caso de Pablo no le apetecía irse de Erasmus pero luego acabó siendo una de las mejores experiencias de su vida. Conviene que nos lo planteemos seriamente porque todo esto nos permitirá aprender y también abrirnos mercados.
     
  5. Seguir formándonos. Un traductor debe estar en formación continua, ya sea a través de cursos especializados, congresos, jornadas, másteres… Él recomendó que una vez  terminásemos nuestros estudios principales, no dejásemos de trabajar, sino que trabajásemos y cursáramos estudios al mismo tiempo. Para esto son ideales los cursos a distancia como el Máster en Traducción Audiovisual que él mismo realizó.
    Además, sería aconsejable leer otros blogs sobre traducción, y no solo de traducción, porque un traductor debe estar al tanto de lo que ocurre a su alrededor y saber un poco de todo. Lo que siempre se ha llamado cultura general, vaya.
     
  6. Traducir altruistamente. No hay que hacerlo para empresas que se aprovechen de nosotros, pero sí para organizaciones sin ánimo de lucro. Así ganaremos experiencia y nos diferenciaremos del resto de traductores. Ya hemos visto como en el caso de Pablo, a él el romhacking le ayudó a conseguir el trabajo que quería. Si nosotros empezamos ya desde la carrera a traducir de forma desinteresada, podremos adquirir conocimientos y destrezas que luego tendremos la posibilidad de aplicar en el mundo laboral y aventajar a aquellos que solo se dedicaron a la parte más teórica de la carrera. Recomendó como un recurso útil mi entrada «El traductor inexperto»  (¡Gracias! ¡Y saludos a los nuevos lectores!).
     

El conferenciante, bloguero, tuitero y traductor quiso terminar su conferencia dándonos una pequeña inyección de motivación. Así, quiso dejar claro que tenemos que perseguir nuestro objetivo y no dejar que nunca nadie nos diga que no podemos hacer algo, porque tenemos que ser conscientes de que no hay nada que no podamos solventar porque nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo (Julio Cortázar).


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Ah, si queréis seguir lo que se dijo en directo durante las jornadas, podéis recurrir a este PDF por gentileza de Manuel Saavedra. Para situaros, la ponencia de Pablo tuvo lugar de 10:02 a 11:04. Aunque sin duda lo mejor fue poder disfrutarlo en directo y buena prueba de ello es que todo el mundo hablaba maravillas de su exposición.